En horas de la mañana de este jueves, presuntos miembros de grupos delictivos abandonaron artefactos explosivos en los exteriores de la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) del recinto Jaime Roldós, en el cantón Naranjal. Las autoridades investigan el hecho como un posible acto de intimidación contra la Policía Nacional, en una zona marcada por la violencia criminal.
Detonación controlada y operativos simultáneos en Naranjal
Una vez recibida la alerta, unidades especializadas en manejo de explosivos se trasladaron al sitio para acordonar la zona y ejecutar una detonación controlada de los artefactos, que según los primeros reportes habrían sido tacos de dinamita.
De manera paralela, se realizaron allanamientos en distintos puntos del cantón, como parte de las investigaciones que buscan determinar a los responsables del hecho y su posible conexión con grupos delictivos organizados que operan en el área.
Tras el suceso no se reportaron víctimas ni daños materiales, pero se mantiene un despliegue de seguridad reforzado en el sector.
Zona bajo amenaza de crimen organizado
El recinto Jaime Roldós y otros sectores de Naranjal han sido identificados como zonas de influencia de organizaciones criminales. A lo largo del año, se han registrado homicidios con altos niveles de violencia, lo que ha llevado a un incremento en los operativos de seguridad.
Este ataque con explosivos se suma a una escalada de hechos violentos en la última semana, que incluye asesinatos, secuestros y atentados. Las autoridades consideran que los recientes actos podrían tener como objetivo intimidar o presionar a las fuerzas del orden, en respuesta a las intervenciones policiales en la zona.
Esperan pronunciamiento oficial
Hasta el cierre de esta edición, ni el Ministerio del Interior ni la Policía Nacional han emitido un pronunciamiento oficial sobre lo ocurrido. No obstante, se espera una declaración en las próximas horas, en la que se informen avances sobre las investigaciones y medidas a tomar.
La comunidad del recinto permanece en estado de alerta, mientras equipos policiales continúan realizando patrullajes preventivos y controles en los alrededores de la UPC afectada.
Violencia criminal en aumento
El uso de explosivos como método de amenaza representa un nuevo nivel de riesgo para los agentes y la infraestructura policial. Aunque no es la primera vez que se registran actos de violencia contra las fuerzas de seguridad, el uso de dinamita refleja una posible escalada en la capacidad operativa de los grupos criminales en la zona.
Analistas en seguridad consultados en anteriores reportes advierten que este tipo de ataques podrían convertirse en tendencias preocupantes si no se refuerzan los mecanismos de inteligencia, protección y respuesta rápida en territorios de alta conflictividad.
Comunidad ce Naranjal pide mayor presencia estatal
Líderes comunitarios han expresado su preocupación por la falta de presencia permanente de fuerzas de seguridad, especialmente en recintos rurales donde los grupos armados operan con mayor libertad.
Algunos residentes han señalado que la violencia se ha intensificado a pesar de los operativos puntuales, y que se necesita una estrategia de seguridad integral y sostenida para devolver la tranquilidad a la zona.
Mientras tanto, las autoridades continúan levantando información para esclarecer este nuevo ataque, que refleja el nivel de riesgo al que están expuestas las instituciones del orden en contextos de criminalidad estructurada. (12)