Cientos de habitantes de Múrmansk, la mayor ciudad del mundo ubicada por encima del Círculo Polar Ártico, se congregaron este domingo en la colina Sólnechnaya Gorka. Lo hicieron para presenciar el primer amanecer después de una noche polar que se extendió durante 40 días. La tradicional acción “Primer Amanecer”, que se realiza anualmente desde 2007, reunió a más de 3.200 residentes y visitantes.
Pese a las bajas temperaturas que alcanzaron los -26 °C cientos de personas se congregaron y celebraron la aparición del sol, tras 40 días de oscuridad. Los participantes subieron a pie aproximadamente un kilómetro hasta la cima de la colina, la más alta de la ciudad. Allí disfrutaron de bebidas calientes, canciones, juegos y una atmósfera festiva organizada por la administración municipal.
Múrmansk estuvo a oscuras durante 40 días
La noche polar en Múrmansk, período durante el cual el sol no se eleva por encima del horizonte finalizó el 10 de enero de 2026. El primer disco solar apareció brevemente este domingo 11 de enero aunque las condiciones de nubosidad con claros impidieron en muchos casos una visión completa del astro. Por ello solo mostró su borde superior durante unos 46 minutos de luz diurna.
Este evento marca el inicio gradual del aumento de las horas de luz en la región ártica rusa, un momento simbólico muy esperado por la población local tras semanas de oscuridad casi total. La tradición de reunirse en Sólnechnaya Gorka, cuyo nombre significa literalmente “colina soleada”, surgió en 2007. En aquel año, un pequeño grupo de activistas encabezados por un residente local subió al lugar para recibir los primeros rayos.
Es una de las zonas más extremas del planeta
Desde entonces, la celebración ha crecido hasta convertirse en un acontecimiento masivo respaldado por las autoridades, que facilitan transporte gratuito en autobuses. Múrmansk, capital de la región homónima y puerto clave en el Ártico, experimenta este fenómeno natural debido a su ubicación geográfica a 68°58′ N.
La noche polar dura aproximadamente 40 días en esta latitud, mientras que en verano se produce el fenómeno opuesto: el sol de medianoche con días continuos de luz.La celebración de este domingo no solo representa un hito astronómico, sino también un momento de unión comunitaria en una de las zonas más extremas del planeta, donde los residentes afrontan condiciones climáticas severas durante gran parte del año.