Un hombre de 33 años fue aprehendido la noche del domingo 11 de enero en el sector de la cooperativa Liberación Popular, en Santo Domingo, tras agredir físicamente a su conviviente y a una menor, durante un encuentro familiar, según información preliminar.
El hecho ocurrió en la vivienda de un familiar de la víctima. Allí se desarrollaba un bingo solidario. La familia compartía una bebida que habían ganado en el evento comunitario.
Según se conoció, el conviviente de la víctima, Carlos L., llegó en estado etílico. Mostró una actitud agresiva. Exigió explicaciones sobre el consumo de alcohol. Luego profirió insultos.
El hombre golpeó a la víctima en la cabeza. La tomó del cabello. La lanzó contra una mesa de madera. La mujer cayó al suelo con visibles signos de dolor.
Santo Domingo y la violencia en entornos familiares
En medio del forcejeo, el agresor también golpeó a la hija de la mujer, de 10 años. La menor cayó sobre un mueble. El atacante salió de la casa y se dirigió al domicilio que compartían.
La víctima quedó fuera de la vivienda. Un familiar la acompañó. Tras la alerta al 911, se activó un operativo inmediato de la Policía Nacional en Santo Domingo.
Al tratarse de un delito flagrante, los agentes ingresaron al inmueble. El ciudadano abrió la puerta al notar la presencia policial. Los uniformados procedieron con la aprehensión.
El detenido fue trasladado a una unidad policial. La mujer recibió atención inicial. Personal especializado evaluó su estado. La menor también fue asistida. El caso pasó a conocimiento de la Fiscalía.
Santo Domingo y el aumento de denuncias
Casos como este se repiten en Santo Domingo, en diferentes circunstancias.
Las autoridades recuerdan que la violencia contra mujeres y niños es un delito. También piden a la ciudadanía denunciar a tiempo. La intervención rápida puede evitar tragedias.
La víctima recibió información sobre medidas de protección. Entre ellas constan la prohibición de acercamiento y el apoyo psicológico.
En Santo Domingo, el caso refuerza la urgencia de actuar frente a la violencia en el hogar. Las autoridades reiteran que nadie puede justificar una agresión (31).