El Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador condenó a 15 años de prisión a seis ciudadanos ecuatorianos, entre ellos jaramijenses y tres guatemaltecos. Las condenas se dieron por el delito de tráfico ilícito de drogas en altamar. La sentencia la emitieron las autoridades judiciales salvadoreñas, según informó la Fiscalía General de la República de El Salvador. A los nueve condenados se los detuvo en marzo de 2024.
Según las autoridades de El Salvador, los detenidos transportaban 1.482 kilogramos de cocaína, con un valor estimado en 37 millones de dólares. Se trató de una operación en aguas internacionales del océano Pacífico. Los ecuatorianos sentenciados son: Óscar Mero Zambrano, Jairo Lucas Hernández, Limberth Cevallos Loor y Anthony Castro Mantuano. También figuran Carlos Roberto Arcentales y Víctor Hugo Macías Castro.
Jaramijenses cayeron hace casi dos años
Entre los presos ecuatorianos se encuentran personas originarias del cantón Jaramijó, en la provincia de Manabí. Los tres guatemaltecos condenados son: José Alberto Linares Méndez, Erick Hipólito Canteros Alcántara y Néstor Stiven García Abauta. La Fiscalía salvadoreña presentó las pruebas que demostraron la participación de los imputados en el transporte de la sustancia ilícita. El decomiso se logró durante la intervención de las autoridades marítimas.
El cargamento incautado representaba un significativo volumen de cocaína destinada al tráfico internacional. El Salvador ha intensificado sus operaciones contra el narcotráfico en altamar en los últimos años. Por ello se han logrado decomisos récord y capturas de tripulaciones extranjeras. En 2024, el país reportó incautaciones históricas de cocaína en el Pacífico, muchas de ellas en embarcaciones con tripulantes ecuatorianos.
Se penaliza con severidad el tráfico de drogas
La provincia de Manabí, incluyendo Jaramijó, es una zona costera con alta incidencia de actividades relacionadas con el tráfico de drogas. Las autoridades ecuatorianas también realizan operativos frecuentes contra lanchas rápidas y semisumergibles. La condena de 15 años se enmarca en la legislación salvadoreña que penaliza con severidad el tráfico ilícito de drogas. Aquello se da, especialmente en cantidades mayores a un kilogramo y en operaciones de gran escala en altamar.
Los condenados cumplen la pena en centros penitenciarios del país centroamericano. Esta sentencia refuerza las acciones coordinadas regionales contra el crimen organizado transnacional, en un contexto donde el tráfico de cocaína sigue representando una amenaza para la seguridad en América Latina y más allá. Las autoridades de El Salvador continúan con patrullajes navales y cooperación internacional para interrumpir estas rutas. (17)