La unidad de élite Delta Force del Ejército de los Estados Unidos ejecutó esta madrugada, 3 de enero de 2026, una operación táctica de alta precisión en Caracas que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El operativo, ordenado por el presidente Donald Trump, se desarrolló bajo el amparo de ataques aéreos coordinados en puntos estratégicos. Esto, para neutralizar la defensa venezolana y permitir la extracción segura del objetivo hacia territorio estadounidense.
Despliegue aéreo y comandos de élite para capturar a Nicolás Maduro
La operación comenzó aproximadamente a las 02h00 (hora local), cuando el silencio de la capital venezolana fue interrumpido por el sobrevuelo de aeronaves de baja altura. Según reportes de inteligencia y testigos en la zona, se identificaron más de una decena de helicópteros, incluyendo modelos de transporte pesado CH-47 Chinook y unidades de ataque rápido MH-60 Black Hawk, escoltados por aviones de combate que realizaron bombardeos tácticos en las cercanías de la base aérea La Carlota y el palacio de Miraflores.
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Fuentes vinculadas al Pentágono confirmaron que el corazón de la misión se ejecutó por el Primer Destacamento Operacional de Fuerzas Especiales-Delta (Delta Force). Estos uniformados, entrenados para misiones de alto valor, descendieron mediante técnicas de fast-rope en puntos clave para asegurar el perímetro y proceder con la detención. Se estima que en el terreno operaron grupos tácticos reducidos pero altamente especializados, cuya cifra exacta permanece bajo reserva militar.
Asalto a Fuerte Tiuna y extracción
El punto crítico del enfrentamiento tuvo lugar en el complejo militar Fuerte Tiuna, la instalación de defensa más grande de Venezuela y residencia frecuente de la cúpula chavista.
Explosiones controladas y el uso de drones de ataque inutilizaron los sistemas de comunicación y defensa de la Guardia de Honor Presidencial. Así se logró que los comandos ingresaran al refugio donde se encontraba Maduro.
La operación de captura duró menos de 30 minutos en su fase terrestre. Una vez bajo custodia, a Maduro y Flores los trasladaron a uno de los helicópteros Chinook que aguardaban en una zona de aterrizaje improvisada.
El estruendo de las detonaciones se sintió en estados aledaños como Aragua, Miranda y La Guaira, donde también se reportaron ataques a hangares y depósitos de municiones. Esto, para evitar una respuesta de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Tecnología y precisión quirúrgica
El éxito de la misión, calificada como “brillante” por la Casa Blanca, dependió del uso de tecnología de visión nocturna de última generación. Así como de una coordinación de inteligencia previa que permitió rastrear los movimientos de Maduro durante las últimas 48 horas.
A pesar de la magnitud de los ataques aéreos, el Departamento de Defensa enfatizó que las acciones fueron diseñadas para proteger a los equipos de extracción y minimizar las bajas civiles en las áreas residenciales circundantes.
Actualmente, las aeronaves involucradas en el operativo han abandonado el espacio aéreo venezolano. Además, se confirmó que el exmandatario se encuentra bajo custodia federal en una ubicación no revelada.