Este domingo, 11 de enero de 2026, el papa León XIV hizo un llamamiento urgente a la paz internacional desde la Plaza de San Pedro, en Ciudad del Vaticano.
Durante el tradicional rezo del Ángelus, el sumo pontífice exhortó a los gobiernos y sociedades de Irán, Siria y Ucrania a detener las hostilidades y priorizar el diálogo, señalando que las tensiones actuales están cobrando la vida de civiles y agravando la crisis humanitaria en estas regiones.
El papa León y su llamado a la paz
Tras concluir el rezo, el papa dirigió su atención a la inestabilidad que atraviesa el Oriente Medio, haciendo hincapié en la situación de Irán y Siria. El líder de la Iglesia Católica manifestó que en estas naciones las “persistentes tensiones están provocando la muerte de muchas personas”. Se trata de una realidad que exige, según sus palabras, el cultivo paciente del diálogo constructivo.
El sumo pontífice insistió en que la única vía de solución es “perseguir el bien común en toda la sociedad”, instando a los actores políticos a deponer las armas y buscar mecanismos diplomáticos que garanticen la seguridad de la población civil, la cual resulta ser la más afectada por el prolongado conflicto.
Crisis energética y humanitaria en Ucrania
Además de su preocupación por el territorio sirio e iraní, León XIV se refirió a la situación en Ucrania. Denunció que se han registrado “nuevos ataques, particularmente graves”, los cuales han tenido como objetivo principal las infraestructuras energéticas. Estos bombardeos ocurren en un contexto climático crítico, pues el invierno ha endurecido las condiciones de vida de los habitantes.
El papa enfatizó que estos ataques “afectan gravemente a la población civil”, dejando a miles de personas sin acceso a servicios básicos. Ante esta situación, renovó su compromiso de oración por quienes sufren las consecuencias directas de la guerra.
Intensificación de esfuerzos diplomáticos
Para finalizar su mensaje, el papa renovó su llamamiento global para cesar “las violencias” de manera inmediata. Su discurso subrayó la necesidad de “intensificar los esfuerzos para llegar a la paz”. Esto, no solo en los puntos focales de Oriente Próximo, sino en cada rincón del mundo donde el conflicto armado ha desplazado la diplomacia.
El mensaje dominical del papa se produce en un momento de alta volatilidad geopolítica, donde el Vaticano busca posicionarse nuevamente como un mediador moral, apelando a la responsabilidad de la comunidad internacional para frenar la escalada de violencia que ha caracterizado el inicio de este año.