El reciente hecho de sangre registrado en una exclusiva zona residencial de Samborondón ha generado una respuesta inmediata por parte de las autoridades gubernamentales. En una entrevista concedida al medio Altavoz, el ministro del Interior, John Reimberg, confirmó oficialmente que las tres personas asesinadas la noche del 7 de enero de 2026 estaban directamente vinculadas a estructuras de delincuencia organizada. El funcionario fue tajante al señalar que el evento no fue un acto aleatorio, sino un ataque dirigido contra integrantes de bandas que operan en el país.
Según los detalles proporcionados por el secretario de Estado, uno de los fallecidos era considerado un objetivo de alto valor para el Bloque de Seguridad nacional. John Reimberg explicó que este individuo fungía como un importante cabecilla de la banda conocida como Los Lagartos. El perfil delictivo de esta persona incluía un historial extenso relacionado con el narcotráfico internacional, así como la autoría intelectual de sicariatos y otros asesinatos, lo que lo convertía en una pieza clave dentro del mapa criminal que las fuerzas del orden intentan desmantelar.
John Reimberg dio detalles del ataque en Samborondón
El suceso, que ha conmocionado a los habitantes del cantón, tuvo lugar específicamente en una cancha deportiva de la urbanización Mocolí Golf Club. El ministro John Reimberg aclaró que la dinámica de este triple crimen responde a movimientos internos y traiciones entre las mafias. De acuerdo con la línea investigativa citada por la autoridad, el cabecilla abatido se encontraba en conversaciones avanzadas para cambiar su lealtad y pasarse a la estructura rival de Los Lobos, lo que habría detonado la violencia en este sector privado de la provincia del Guayas.
Este tipo de ajustes de cuentas en zonas residenciales de alta plusvalía demuestra, según el análisis de seguridad, la capacidad de permeabilidad del crimen. John Reimberg insistió en que el gobierno mantiene una postura firme y que no se pactará bajo ninguna circunstancia con el crimen organizado. La presencia de estos elementos en áreas exclusivas como la Isla Mocolí pone de manifiesto la necesidad de reforzar los controles y la inteligencia policial para evitar que las disputas territoriales y económicas de las bandas afecten a la sociedad civil.
Críticas por liberación de terroristas
En otro punto álgido de la entrevista, el titular de la cartera del Interior mostró su profunda indignación respecto al caso de alias “Comandante Willy”. John Reimberg cuestionó severamente la decisión judicial en España que permitió la liberación de este sujeto, a pesar de que sobre él pesan dos notificaciones rojas de Interpol. El ministro enfatizó que se trata de un individuo buscado por terrorismo y delincuencia organizada, delitos que representan una amenaza global y no solo local.
El funcionario recordó que el Estado ecuatoriano actuó con diligencia en este proceso internacional. John Reimberg aseguró que el país envió todas las garantías exigidas para la extradición desde el pasado 12 de junio de 2025. “¿Quién en su sano juicio quiere tener en su país a un terrorista libre?”, sentenció la autoridad, subrayando la peligrosidad de permitir que personas con antecedentes de homicidios y tráfico de drogas transiten libremente por las calles europeas.
Fragmentación y lucha de poder
El ministro también ofreció un análisis sobre el actual escenario de violencia que atraviesa el Ecuador, atribuyéndolo a la descomposición de las grandes bandas. John Reimberg explicó que, al capturar a los líderes históricos y golpear las cabezas de estas organizaciones, las estructuras se fragmentan en células más pequeñas. Esta división provoca una guerra encarnizada entre facciones que antes operaban bajo un mando unificado, generando picos de violencia en su lucha por el control.
Esta disputa interna tiene un motivo puramente financiero y de supervivencia para los grupos ilegales. Según detalló John Reimberg, las células resultantes de la fragmentación comienzan a pelear entre ellas por apoderarse de la economía criminal. Citó como ejemplo la situación de Los Lobos, donde tras la detención de su mando principal, han surgido pequeños grupos que se matan mutuamente para gestionar las rentas ilegales, lo que complica el escenario de seguridad pero debilita su estructura monolítica a largo plazo.
John Reimberg habla sobre estrategia contra finanzas ilegales
John Reimberg anunció que para este 2026 se intensificarán las operaciones dirigidas específicamente a asfixiar las economías criminales. El objetivo ya no es solo la captura de gatilleros, sino desmantelar los sistemas de lavado de activos y el financiamiento que permite a estas organizaciones sostener su guerra y corromper instituciones.