La Policía Nacional ejecutó una operación estratégica en la provincia de Santa Elena que resultó en seis sospechosos detenidos, quienes estarían vinculados directamente con los hechos violentos registrados en el cantón Puerto López, provincia de Manabí. El Ministerio del Interior informó que estas personas podrían tener relación con los crímenes reportados tanto el 27 como el 28 de diciembre de 2025. La captura se dio tras un seguimiento minucioso que permitió localizar a los individuos en una zona costera. Los agentes realizaron el procedimiento bajo estrictos protocolos de seguridad para evitar fugas durante la madrugada. Estas acciones responden a la necesidad de esclarecer la muerte de seis ciudadanos en la provincia de Manabí.
Las investigaciones preliminares sugieren que la estructura delictiva operaba entre las provincias de Santa Elena y Manabí, utilizando el perfil costanero para sus actividades. Con estos seis sospechosos detenidos, la Fiscalía General del Estado busca establecer la cadena de mando detrás de los ataques armados. El despliegue de las unidades de inteligencia fue fundamental para identificar los escondites de los implicados. Durante la detención, los sujetos no pudieron justificar su presencia en el inmueble intervenido por las fuerzas del orden. Este resultado representa un avance en la resolución de casos de alta connotación social que han conmocionado a la población ecuatoriana recientemente.
El despliegue táctico del Grupo de Intervención Anticriminal
Para alcanzar este objetivo, se coordinó una intervención con el Grupo de Intervención Anticriminal (GIA), cuerpo de élite especializado en desarticular organizaciones peligrosas. Durante el operativo que dejó seis sospechosos detenidos, los uniformados priorizaron la recolección de indicios que conecten a los aprehendidos con la escena del crimen en Manabí. El Ministerio del Interior destacó que el trabajo coordinado entre diversas unidades policiales permitió el éxito de la incursión en Santa Elena. Se conoce que el grupo delictivo utilizaba viviendas estratégicas para ocultarse tras cometer los actos ilícitos. El rigor de la intervención evitó enfrentamientos armados de mayor magnitud en el sector residencial.
La vinculación de los aprehendidos con los sucesos de Puerto López se fundamenta en evidencias encontradas en el lugar de la captura. Además de los seis sospechosos detenidos, los agentes reportaron la recuperación de bienes que habían sido reportados como sustraídos en días previos. La logística empleada por esta organización criminal incluía el uso de vehículos livianos para facilitar la huida por caminos secundarios de la costa. Las autoridades mantienen bajo reserva ciertos detalles de la indagación para no entorpecer la búsqueda de otros posibles cómplices. El compromiso de las fuerzas armadas y policiales se mantiene firme en la desarticulación de estas redes armadas.
Indicios balísticos hallados en poder de los seis sospechosos detenidos
En el sitio donde se reportaron los seis sospechosos detenidos, la policía logró incautar dos armas de fuego de corto alcance, las cuales serán sometidas a peritajes. Junto al armamento, se encontraron 32 municiones que coinciden con el calibre utilizado en los atentados de finales de diciembre. La tenencia de estas armas sin el permiso correspondiente agrava la situación jurídica de los procesados. Los peritos de Criminalística se encargaron de la fijación de cada elemento para garantizar la cadena de custodia durante el juicio. Estos instrumentos de fuego son piezas clave para determinar si fueron usados en la masacre de Puerto López.
La evidencia física recolectada no se limitó a las armas; los agentes también hallaron un cargador y una tarjeta de débito que podría pertenecer a una de las víctimas. Al tener a estos seis sospechosos detenidos, el equipo legal de la policía prepara los expedientes para la audiencia de formulación de cargos. La posesión de municiones en tales cantidades sugiere que el grupo estaba preparado para realizar nuevos ataques en la zona. La seguridad ciudadana se ha visto vulnerada por el uso indiscriminado de armamento pesado en sectores turísticos. Cada teléfono celular encontrado pasará por un proceso de extracción de datos para identificar conversaciones relevantes.
Contexto de la masacre en el cantón manabita
El caso al que se vincula a estos seis sospechosos detenidos es particularmente trágico por la naturaleza de las víctimas en Puerto López. El pasado 28 de diciembre, una masacre terminó con la vida de seis personas, entre las que se encontraba una mujer y su bebé. Este hecho violento generó una ola de indignación en Manabí debido a la crueldad empleada por los sicarios. Otras cuatro personas perdieron la vida en el mismo incidente, dejando a varias familias en el luto. La violencia criminal no distinguió edades ni condiciones de vulnerabilidad durante aquel fatídico día de diciembre.
La relación de los detenidos con los eventos del 27 de diciembre también está bajo la lupa de los investigadores oficiales. Se presume que estos seis sospechosos detenidos formaban parte de un escuadrón dedicado a ejecutar represalias o ataques selectivos en el cantón. La presencia de menores de edad entre los fallecidos ha presionado a las instituciones para dar respuestas rápidas y efectivas. El contexto de inseguridad en Puerto López ha obligado a incrementar el patrullaje en las vías de acceso a la provincia. La resolución de este caso es prioritaria para restaurar la calma en este importante puerto pesquero y turístico.
Recuperación de vehículos en el lugar donde estaban los seis sospechosos que fueron detenidos
Como parte de los resultados tangibles, la policía recuperó cuatro motocicletas que figuraban como robadas y que estaban en manos de los implicados. Con los seis sospechosos detenidos, se pudo verificar que estos vehículos eran utilizados para el cometimiento de sicariatos y robos a personas. Las motocicletas son el medio de transporte preferido por las bandas criminales debido a su versatilidad para maniobrar en el tránsito. Se espera que los legítimos dueños de estos vehículos puedan acercarse a las dependencias policiales tras el proceso legal. La recuperación de estos bienes ayuda a debilitar la estructura operativa del grupo delincuencial organizado.
Además, los cinco teléfonos celulares incautados a los seis sospechosos detenidos contienen información vital sobre la planificación de sus movimientos. La tecnología de comunicación es utilizada por estas bandas para coordinar los ataques y vigilar a sus posibles objetivos. En este sentido, los dispositivos electrónicos representan una mina de oro para los analistas de la policía judicial. La información extraída permitirá conocer si existen conexiones con otras organizaciones criminales que operan a nivel nacional. La lucha contra el crimen organizado requiere de un análisis profundo de las redes de mensajería y llamadas que mantienen estos sujetos. (04)