El puerto de Sídney lanzó su tradicional espectáculo de Año Nuevo, con nueve toneladas de fuegos artificiales que iluminaron el puente del puerto y la Ópera de Sídney, ante cientos de miles de espectadores, marcando uno de los primeros grandes festejos del inicio de 2026.
La celebración se desarrolló en torno a dos de los símbolos más reconocidos de Australia: el Puente del Puerto de Sídney y la Ópera de Sídney. Desde distintos puntos de la costa, miles de personas presenciaron el despliegue pirotécnico, considerado uno de los más emblemáticos del mundo.
Como es habitual, la ciudad realizó previamente una exhibición temprana destinada a familias, antes del espectáculo principal de medianoche. Este año, además, las celebraciones incluyeron un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del ataque ocurrido en Bondi Beach, lo que otorgó un tono solemne al inicio del nuevo año.
Las autoridades locales estimaron que cientos de miles de personas se congregaron a lo largo del puerto para presenciar el evento, que se transmite además a audiencias internacionales y es seguido por millones de espectadores en todo el mundo.
Sídney y su papel en el Año Nuevo global
Sídney se presenta desde hace años como la “capital mundial del Año Nuevo”, debido a su ubicación geográfica y a la magnitud de sus celebraciones. Su espectáculo marca uno de los momentos culminantes en la cadena de festejos que avanza desde el océano Pacífico hacia el oeste, recorriendo Asia, Europa y finalmente el continente americano.
Las celebraciones de Año Nuevo comenzaron oficialmente en el remoto atolón de Kiritimati, en la nación insular de Kiribati, que se convirtió en el primer lugar del mundo en recibir el 2026. Desde allí, el festejo se fue desplazando de huso horario en huso horario.
Este recorrido simbólico del Año Nuevo acompaña a miles de millones de personas que se preparan para despedir 2025, un año marcado por conflictos geopolíticos, crisis climáticas y tensiones económicas a nivel global.
Un festejo marcado por el recuerdo
En Sídney, el ambiente festivo estuvo acompañado por un gesto de recuerdo. A dos semanas del tiroteo masivo en Bondi Beach, que dejó 15 personas fallecidas, las autoridades dispusieron un minuto de silencio durante el evento. En ese momento, el puente del puerto se iluminó de blanco, como símbolo de paz.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, señaló que “la alegría que usualmente sentimos al inicio de un nuevo año está atenuada por la tristeza del viejo”, en referencia al impacto del ataque en la sociedad australiana.

Celebraciones que continúan alrededor del mundo
Tras Sídney, las celebraciones continúan avanzando hacia otras regiones. En Brasil, las autoridades esperan a más de dos millones de personas en la playa de Copacabana, para lo que califican como la fiesta de Año Nuevo más grande del mundo.
En contraste, Hong Kong decidió cancelar su tradicional espectáculo de fuegos artificiales en Victoria Harbour, como señal de duelo por las 161 víctimas de un incendio ocurrido en noviembre.
Un inicio simbólico de 2026
El espectáculo de Sídney volvió a posicionar a la ciudad como referente global del Año Nuevo, combinando celebración, recuerdo y simbolismo. A medida que el 2026 avanza hacia el oeste, millones de personas seguirán despidiendo un año complejo y dando la bienvenida a uno nuevo con expectativas renovadas.